Elegir un buen jamón puede parecer complicado si no eres un experto, pero con unas pocas claves, cualquiera puede acertar. En esta guía sencilla te explicamos en qué fijarte antes de comprar y cómo asegurarte de que estás llevándote un jamón de calidad.
Tanto si buscas jamón ibérico como serrano, entero o loncheado, aquí tienes todo lo que necesitas saber
¿Jamón serrano o jamón ibérico?
Lo primero es saber qué tipo de jamón quieres. Aunque ambos son deliciosos, hay diferencias importantes:
- Jamón serrano: proviene de cerdos blancos. Es más económico, tiene menos tiempo de curación y un sabor más suave.
- Jamón ibérico: procede de cerdos ibéricos, una raza autóctona. Tiene un sabor más profundo, grasa infiltrada (lo que da esa textura jugosa) y una curación más larga.
Los tipos de jamón ibérico según la alimentación
Dentro del jamón ibérico, hay varias categorías, determinadas por la alimentación del cerdo y su pureza racial:
- Jamón de bellota 100% ibérico: el más exclusivo. El cerdo se alimenta en libertad en la dehesa a base de bellotas.
- Jamón de cebo de campo ibérico: cerdos criados en semilibertad, con una dieta mixta (piensos y pastos naturales).
- Jamón de cebo ibérico: alimentación con piensos en granjas.
Las etiquetas de color: tu mapa para no perderte
Para hacerlo más fácil, el etiquetado del jamón ibérico sigue un código de colores:
- Negra: 100% ibérico de bellota
- Roja: ibérico de bellota (75% o 50% raza ibérica)
- Verde: ibérico de cebo de campo
- Blanca: ibérico de cebo
Solo con mirar la etiqueta, ya sabes mucho del producto que tienes delante.
¿Cómo saber si un jamón es bueno?
Algunas pistas rápidas que puedes usar, sobre todo si estás viendo la pieza entera:
- Forma estilizada: los jamones ibéricos suelen ser más alargados.
- Pezuña negra: no siempre es garantía, pero es un buen indicio.
- Grasa amarillenta y suave al tacto: signo de buena curación.
- Aroma intenso: si puedes olerlo, mejor que mejor.
Y si es loncheado: fíjate en el veteado de la grasa, que indica infiltración y calidad.
¿Jamón entero o loncheado?
- Jamón entero: ideal si tienes una buena cuchilla, tiempo y quieres disfrutar cortando.
- Jamón loncheado: práctico, limpio y muy cómodo. Perfecto si lo quieres listo para servir.
En La Última Dehesa ofrecemos ambas opciones, con la garantía de que cada loncha conserva todo el sabor original.
Conclusión: lo más importante es la confianza
Aunque todos estos consejos te ayudarán, lo más importante a la hora de elegir un buen jamón es comprar en un lugar de confianza. Una tienda especializada, que seleccione directamente a los productores y que ponga mimo en cada pieza.
En La Última Dehesa trabajamos solo con productos que conocemos de cerca. Porque el jamón o es solo comida: es cultura, es tradición, y sobre todo, es placer.

