Dentro del jamón ibérico existen distintas categorías que marcan una gran diferencia en sabor, calidad y precio. Estas dependen, principalmente, de la alimentación del cerdo y su pureza racial.
Jamón de bellota 100% ibérico
Es la joya de la corona. Procede de cerdos ibéricos puros, criados en libertad en la dehesa y alimentados exclusivamente con bellotas durante la montanera. Su sabor es profundo, su textura untuosa y su aroma, inolvidable.
Jamón de cebo de campo ibérico
Cerdos criados en semilibertad, con una dieta mixta de pastos naturales y piensos. El resultado es un jamón sabroso y equilibrado, muy valorado por su excelente relación calidad-precio.
Jamón de cebo ibérico
Criados en granjas y alimentados solo con piensos. Es la opción más asequible dentro del ibérico, perfecta para el día a día sin renunciar al sabor característico de esta raza.
